VALOR
DE LA SOLIDARIAD
La solidaridad se refiere a los lazos sociales que unen a los
miembros de una sociedad entre sí. De este modo, la solidaridad es el valor que
consiste en mostrarse unido a otras personas o grupos, compartiendo sus
intereses y sus necesidades.
La
solidaridad es más que una actitud, la solidaridad trasciende a todas las fronteras:
políticas, religiosas, territoriales, culturales, etc. para desarrollarse en las
personas de todos los rincones del mundo, ya que nunca como ahora se tiene
conciencia de formar parte de la aldea global.
Actividad
Propuestas de
solidaridad
El
docente da al estudiante 20 segundos para que individualmente
escriban
5 palabras que asocien al concepto SOLIDARIDAD. Se ponen en común los resultados
y se escriben en el tablero aquellas palabras que resaltan este valor.
Sobre
un mural en blanco, se pide a cada estudiante que dibuje la que sea para él la imagen o el
símbolo de la solidaridad.
Se
les propone que completen la siguiente frase:
Ø Soy
solidario con mi familia cuando…
Ø Soy
solidario con mis amigos/as cuando…
Ø Soy
solidario con mis vecinos/as cuando…
Ø Soy
solidario con los más desfavorecidos cuando…
Las
acciones mencionadas se convertirán en propuestas para mejorar la convivencia con
base a la solidaridad ejercida en los diferentes contextos.
El
mural con los dibujos y las propuestas será expuesto en el aula como elemento de sensibilización para el resto
de la población estudiantil.

VALOR DE LA HONESTIDAD
La
honestidad es una cualidad humana que consiste en comportarse y expresarse con
coherencia y sinceridad, y de acuerdo con los valores de verdad y justicia. En
su sentido más evidente, la honestidad puede entenderse como el simple respeto
a la verdad en relación con el mundo, los hechos y las personas; en otros
sentidos, la honestidad también implica la relación entre el sujeto y los
demás, y del sujeto consigo mismo.
ACCIONES
Las acciones
que debemos realizar para vivir con más esmero y cuidado el valor de la
honestidad son:
- No decirle mentiras a
nuestra comunidad.
- Pensar antes de actuar.
- Ayudar a las personas cuando
lo necesiten.

Lectura de Cuento y reflexion para
la vida
El Gran Palacio de la Mentira

Todos los duendes se dedicaban
a construir dos palacios, el de la verdad y el de la mentira. Los ladrillos del
palacio de la verdad se creaban cada vez que un niño decía una verdad, y los
duendes de la verdad los utilizaban para hacer su castillo. Lo mismo ocurría en
el otro palacio, donde los duendes de la mentira construían un palacio con los
ladrillos que se creaban con cada nueva mentira. Ambos palacios eran
impresionantes, los mejores del mundo, y los duendes competían duramente porque
el suyo fuera el mejor.
Tanto, que los duendes de la mentira, mucho más tramposos y marrulleros, enviaron un grupo de duendes al mundo para conseguir que los niños dijeran más y más mentiras. Y como lo fueron consiguiendo, empezaron a tener muchos más ladrillos, y su palacio se fue haciendo más grande y espectacular. Pero un día, algo raro ocurrió en el palacio de la mentira: uno de los ladrillos se convirtió en una caja de papel. Poco después, otro ladrillo se convirtió en arena, y al rato otro más se hizo de cristal y se rompió. Y así, poco a poco, cada vez que se iban descubriendo las mentiras que habían creado aquellos ladrillos, éstos se transformaban y desaparecían, de modo que el palacio de la mentira se fue haciendo más y más débil, perdiendo más y más ladrillos, hasta que finalmente se desmoronó.
Y todos, incluidos los duendes mentirosos, comprendieron que no se pueden utilizar las mentiras para nada, porque nunca son lo que parecen y no se sabe en qué se convertirán.
Autor. Pedro Pablo SacristánTanto, que los duendes de la mentira, mucho más tramposos y marrulleros, enviaron un grupo de duendes al mundo para conseguir que los niños dijeran más y más mentiras. Y como lo fueron consiguiendo, empezaron a tener muchos más ladrillos, y su palacio se fue haciendo más grande y espectacular. Pero un día, algo raro ocurrió en el palacio de la mentira: uno de los ladrillos se convirtió en una caja de papel. Poco después, otro ladrillo se convirtió en arena, y al rato otro más se hizo de cristal y se rompió. Y así, poco a poco, cada vez que se iban descubriendo las mentiras que habían creado aquellos ladrillos, éstos se transformaban y desaparecían, de modo que el palacio de la mentira se fue haciendo más y más débil, perdiendo más y más ladrillos, hasta que finalmente se desmoronó.
Y todos, incluidos los duendes mentirosos, comprendieron que no se pueden utilizar las mentiras para nada, porque nunca son lo que parecen y no se sabe en qué se convertirán.
